Tal como se recoge en el Plan Estratégico de Movilidad para Gipuzkoa, el 60% de la población guipuzcoana vive en la zona de Donostialdea, y resulta imprescindible dotarla de una movilidad acorde a sus necesidades actuales pero, sobre todo, a las demandas de las próximas décadas. Gipuzkoa Aurrera entiende que ese sistema de movilidad, que asegure un entorno humanamente acogedor y económicamente competitivo, ha de basarse en la red ferroviaria. El ferrocarril ha de concebirse como un medio integrado en un sistema de transporte multimodal, que a su vez se inserte en una adecuada vertebración del territorio y atienda a una distribución y ordenación más racional de los núcleos poblados, de modo que la necesidad de desplazarse se reduzca al mínimo.
Los trenes de cercanías están permitiendo la revalorización social del ferrocarril. La actividad productiva, social y cultural de nuestro ámbito fue dando la espalda al tren, el tranvía desapareció del paisaje urbano, y las inversiones se redujeron hasta cifras insignificantes en el transporte ferroviario, mientras su trazado se convertía en poco menos que una barrera infranqueable frente al auge del transporte por carretera. El proyecto de Gipuzkoa Aurrera trata de recuperar lo mejor de nuestra infraestructura ferroviaria de cercanías, en este caso la red actual del Topo, para desdoblarla, prolongarla hasta Hondarribia y extenderla por Donostia. Su resultaría sería la creación del Metro de Donostialdea.
El metro, medio de transporte de gran capacidad, actúa estructurando la ciudad. El metro es la columna vertebral en torno a la cual prosperan las zonas de vivienda así como las actividades económicas y socioculturales, y hacia el cual converge el resto de medios de transporte. En este sentido, el metro desempeña a la perfección su función de líder de la integración de las políticas de transporte, urbanismo y ciudad.
El desdoblamiento de la red del actual Topo, su conexión con Hondarribia y la inserción urbana en Donostia constituyen la oportunidad de convertir ese sistema de transporte en el “Metro de Donostialdea” y en mejorar el urbanismo de todo el entorno, ganando espacio para la ciudad y, en definitiva, para las personas.
Por último, en este proyecto se abordará el modelo de financiación más adecuado para la ejecución del proyecto así como su explotación/operación, tanto en lo que a su estructura como a los posibles socios se refiere.