En la actualidad el concepto de vivienda digna está sujeto a nuevas necesidades y demandas sociales; y también a las posibilidades que los avances tecnológicos ofrecen para dotar a los hogares del futuro inmediato de condiciones de máxima confortabilidad y seguridad mediante la automatización de sus prestaciones. Las personas y familias requieren de un hábitat que les facilite y simplifique las tareas cotidianas para que puedan hacer un uso más libre y placentero del tiempo. Además, el paulatino incremento de la esperanza de vida exige de las viviendas condiciones de seguridad, facilitando el manejo de los medios de que dispongan los nuevos hogares y brindando el confort preciso para la edad más avanzada. Junto a ello, la sostenibilidad y el cuidado medioambiental se convierten en requisitos que deben contemplarse en el diseño de las nuevas viviendas y en el uso que se haga de los avances de que se doten para tal fin.
A partir de estas consideraciones Gipuzkoa Aurrera se ha propuesto impulsar un proyecto que, contando con el concurso de los sectores concernidos por el diseño del hogar del futuro, desarrolle una infraestructura que permita ensayar un modelo de vivienda que, adecuándose a las características que concurren en nuestro Territorio -climatología, estilo de vida, entorno ambiental y urbano, etc.- pueda aplicarse en todo o en parte en cualquier otro ámbito territorial. Se trata de innovar en el propio concepto de vivienda digna, ideando hogares tipo que respondan a las nuevas necesidades y reúnan cuantos avances puedan aplicarse al confort del hábitat cotidiano. Pero también de desarrollar procesos y productos concretos que individualmente pudieran aportar calidad de vida a cualquier vivienda o entorno de vida cotidiana.
La gran diferencia de este método para el diseño y construcción de vivienda es que está centrado en el usuario para sensibilizar, construir prototipos, validarlos y establecer soluciones a problemas complejos que se encuentran en la vida real. El proyecto que se pretende poner en marcha es más que una infraestructura al servicio de la innovación y la experimentación, se trata de involucrar al usuario en la búsqueda de la mejor solución para su vida cotidiana. El usuario participa creativamente, colaborando en la búsqueda de las soluciones más adecuadas a cada necesidad. Es lo que se conoce por ‘living-lab’. Este proyecto pretende diseñar la infraestructura necesaria para generar los escenarios precisos para validar diversos tipos de soluciones en el ámbito del hogar, recreando múltiples situaciones: necesidades tecnológicas diversas (mayor o menor automatización), adaptación en función de situación socio-sanitaria, integración de servicios de e-salud, necesidades físicas diversas (niños/personas mayores), etc. Es una tecnología de última generación, altamente versátil y permite acercar la innovación a la ciudadanía.